BRIKOKUSTOM

 

 

En este proyecto se presentan artefactos centrados en el concepto de customización. Las obras que configuran la exposición surgen del magma de los materiales industriales. La investigación de Alvaro Gil se enlaza con la práctica del DIY (Do It Yourself, “Hazlo tú mismo”) y del “no consumo”. Formalmente preciosistas y conceptualmente críticas, estas obras pretenden ampliar la percepción y los significados establecidos de los elementos empleados y así cuestionar los límites impuestos por la producción industrial seriada. A través de una manipulación gozosa el artista propone insuflar nuevas posibilidades constructivas con los materiales que utiliza y compartir esta potencialidad oculta con el público.

La instalación Hot dogs presenta “mini bocadillos de sensaciones” y, desplazando el significado de sus partes, amplifica el campo de las interpretaciones involucrando al espectador. Consiste en 20 piezas diminutas de madera, formica y espuma de colores, realizadas para ser instaladas en la pared. La repetición del gesto constructivo convierte estas obras en múltiples y audaces variaciones que dilatan la sensación táctil de la madera rústica y demás superficies. La capa de formica actúa como un corte limpio y la espuma queda atrapada entre la madera. Cada pieza posee un brazo cilíndrico (de plástico), que la separa de la pared con ángulos diferentes, confiriendo un gran dinamismo a la instalación.

Este proyecto ha ido brotando, casi escupiéndose, desde una incoherencia añorada aunque no descontrolada que funciona ahora como motor de la exposición. Reivindicando el placer del hacer plástico y del bricolaje, el artista invita al espectador a posicionarse frente a sus obras y a devolverlas al caos organizado desde donde han sido, temporalmente, aisladas. A través de un método procesual centrado en el reciclaje y en el montaje, Álvaro Gil nos propone estructuras complejas en las cuales lo funcional y lo estético se encuentran en inesperada conformidad. Su práctica artística no reniega del azar porque en este elemento reconoce el caos, el territorio de la posibilidad no reconciliada y en continua ebullición. Realiza, por medio de un montaje atrevido pero maduro, formas chispeantes donde se conjugan elementos semánticamente lejanos; al mismo tiempo agrupa fragmentos independientes en obras no exentas de un cierto aire (irónicamente) utópico, al que contribuye la epidermis pictórica con la que el artista aglutina algunas de sus piezas. Un manto y una segunda piel que, sin embargo, no oculta las uniones constructivas, para que el instinto asociativo, tanto del artista como del espectador, permita descubrir relaciones imprevistas ahí donde reinaba la indiferencia y el convencionalismo de la industria.

 

 

Francesco Giaveri

 

 

BRIKOKUSTOM

19.09 - 15.10, 2013

Louis 21. Palma de Mallorca