DIY/HÁGASELO USTED MISMO.

BRICOLAJISMOS Y OTROS MENESTERES HECHOS A MEDIDA.

 

Mis intereses son: la repetición serial, la superficie objetual y la estética de lo constructivo. Con ellos juego y a veces me divierto.

 

“Hágaselo usted mismo” tiene como efecto y fin básico disponer 3 esculturas idénticas en forma, pero con diferentes acabados de color en diálogo con unas instrucciones de montaje.

 

¿Cómo se empieza?

 

Partir de una forma mental lógica me tranquiliza…

Un Rombicosidodecaedro me relaja, quizás sea su nombre tan cargado de estructura.

62 caras; 12 pentágonos, 20 triángulos equiláteros, 30 cuadrados y 120 aristas lo conforman.

Este sólido arquimediano me genera mucha seguridad; últimamente me he vuelto un miedica.

 

Cada día necesito controlar más mi universo y orgulloso de esta especie de miedo…“las explosiones” se han convertido en gesto aprendido y maqueta…

 

¡Y así empiezo!

 

Adoro la maquinaria que ofrece la posibilidad de fijar parámetros métricos estándares con exactitud. Desde que mi padre me regaló mi primera ingletadora, con sus ángulos marcados, todo simplemente cambió. Poco a poco la herramienta manual no eléctrica y sin registro de medida está siendo sustituida en mi hacer y en mi deseo más cercano. Soy un tecnócrata empedernido y amante del bricolaje más matemático y tecnológico, pero a la vez amo el fluir natural de las cosas. Supongo que no son cosas contradictorias…

 

Siempre experimento una sensación de fracaso cuando termino algo, porque siempre quiero perfeccionarlo al máximo. ¡Qué tontería!

 

Para dar forma a mi imaginario de marcado tono racional, ¡en este caso un Rombicosidodecaedro!, realizo un cálculo matemático propio, que lucha por no dejar ninguna medida al azar.

 

El ángulo formado entre las caras del sólido arquimediano debe repetirse sin error, ya que los planos geométricos bidimensionales toman cuerpo volumétrico gracias a ellos y la forma poligonal resultante debe estar perfectamente cerrada.

 

La única vía de escape la planteo en un plano que tiene que ver con el gusto y lo decorativo. A pesar de que las esculturas de “Hágaselo Usted Mismo” son extremadamente cerradas, poseen una cualidad muy importante, que en mi opinión las “salva” y las hace casi infinitas en términos formales y de combinación. Todos los componentes que se añaden al sólido son auto-roscantes.

 

Pueden ser re-combinados al gusto. ¡Cambiados de lugar; intercambiados! ¡Pero al gusto de quién, me pregunto! ¿Acaso intento convertir mis piezas en producto? No lo sé, la única verdad es que, desde que aprendí el funcionamiento simple y radical de la pata Vika Curry, nada ha sido lo mismo.

 

Todo se repite por triplicado.

 

Una vez dispongo de 3 estructuras idénticas como punto de partida, comienza la segunda fase: las piezas de raíz arquímediana, extrusionadas, o como me gusta decir ¡explotadas! se convertirán en imagen y no tanto en forma, gracias al acabado pictórico que disipa, remarca o descompone las formas geométricas.

 

Las variaciones cromáticas actuarán como “piel customizante” y a pesar de compartir una misma estructura formal común otorgarán a cada pieza un valor especial y una connotación diferente.

 

Utilizando la personalización como proceso constructivo crearemos diferencias desde lo igualitario. Aquello producido en serie por triplicado se despoja del carácter industrial para entrar en el mundo imaginario.

 

Por ello uno de los objetivos de este proyecto es introducir en el plano artístico las nociones de “color a la carta” y de pieza que se “recombina al gusto”. Procesos de personalización, traídos de la Cultura Custom y del Universo Ikea. Jugando con la idea de baño de color y lo decorativo sobre unas estructuras de marcado tono tecnológico y mecánico.

 

Finales.

 

La idea del Hágaselo Usted Mismo, tan presente en la actualidad y vinculada a cualquier proceso de bricolaje, responde a la necesidad humana de resolver uno mismo mediante la forma y la técnica problemas concretos y personales o de carácter más universal, que necesitan de algo a medida. Existen muchos detonantes para comenzar un proceso DIY.

 

Mi primer contacto directo y de una manera consciente con algo DIY (Do It Yourself o Hágaselo Usted Mismo) fue al comprar mi primer mueble de Ikea. Sus instrucciones de montaje suscitaron en mí, emociones similares a las que de niño experimentaba al seguir los planos de mis Tentes, Legos, Mecanos o K´nex.

 

Analizar en profundidad el fenómeno Ikea y la filosofía que promueve sería muy complejo. Dejando a un lado lo más superficial y evidente que también me vuelve loco —productos de bajo coste para favorecer su inclusión en todo tipo de hogares y una ética donde el consumidor, estructura, combina y crea su propio universo o república independiente— voy a quedarme con la eficaz herramienta gráfico-plástica, con la que es dotado el consumidor de Ikea. Un folleto al que denominamos instrucciones de montaje, grapado en blanco y negro, sobre papel reciclado, con una ausencia de texto casi total y un carácter universal, que lo hacen ser único.

 

Sin olvidar de la llave Allen tan mona…

 

En este proyecto me apropio del leguaje visual de dichas instrucciones para llevar al plano artístico ese tiempo íntimo de construcción doméstica, donde el consumidor y en nuestro caso el espectador, comulga y se hace partícipe de un entramado que desborda el propio concepto de hágaselo usted mismo.

 

Mediante la digitalización de los diferentes componentes de las 3 esculturas creo mis propias instrucciones de montaje. Éstas son ampliadas y convertidas en poster divulgativo y forman parte de la instalación ilustrando las 3 piezas.

 

Dejar una apertura al entendimiento y a la autoconstrucción manual y mental.

 

¡Solo deseo que el efecto de la madera rústica, los colores flúor y el estampado de camuflaje, hagan las delicias de los amantes y no amantes de la estética tuning, trash, poligonera y barraquera!

 

Hágaselo Usted Mismo. Bricolajismos y otros menesteres hechos a medida

Centro de Arte Contemporaneo Huarte. 2012